Exorcismo y pasión por el coaching en el quinto aniversario de EFIC

Esta semana, EFIC (Escuela de Formación Integral en Coaching) ha celebrado su quinto aniversario con las jornadas Coaching, Innovación y Responsabilidad Social, organizadas con la colaboración de la Universidad de Sevilla y la Fundación Cajasol. Para esta ocasión, EFIC ha conseguido traer a Sevilla a Robert Dilts, uno de los principales referentes internacionales del Coaching y la PNL (programación neurolingüística). Esta era una oportunidad única para todos los que hemos aprendido a ser mejores coaches con sus libros y para mí, personalmente, ha sido una experiencia muy especial, que me ha ayudado a “luchar contra mis demonios” y fortalecer mi pasión por el coaching.

Pedro MarcosLa ponencia de apertura realizada por Pedro Marcos, me ayudó a comprender mejor el proceso de transformación personal que tuvo que realizar para llegar a poner en marcha este proyecto y convertirse en uno de los principales impulsores del coaching en Andalucía. Siempre lo he mirado con admiración y una sana envidia desde la perspectiva profesional, pero con su ponencia pude conectar con él a nivel personal. Tenía ganas de saludarlo y, nada más llegar al Pabellón, lo busqué. En su saludo me dio un feedback completamente inesperado que me demostró su aprecio y reconocimiento. Este detalle fue muy especial para mí, porque me ayudó a separarme de mis propias dudas e inseguridades, que han crecido más de lo que me gustarían últimamente. Siempre le estaré agradecido por crear la oportunidad de acceder al coaching en Sevilla para tantas personas que nos hemos formado con EFIC, promoción tras promoción.

La ponencia de Alfonso Alcántara (Yoriento) me ayudó a recordar lo que tantas veces he escuchado o leído de él. Mi posición profesional depende de mi acción y de mi capacidad para promocionarme a mí mismo y ganar presencia en las redes. Durante mucho tiempo, he estado centrado en hacerlo bien, sin darle la importancia que debiera a hacerlo saber. De estas jornadas salgo con los motivos reforzados para mejorar mi proyección como profesional de las personas, que es como define Alfonso a los que nos dedicamos al Coaching y la Consultoría.

La tarde del jueves terminó con las poderosas experiencias de dos coaches que eran un testimonio vivo de superación de las limitaciones y una reflexión compartida sobre la responsabilidad social. Pero el plato especial estaba reservado para la mañana del viernes, en la que Robert Dilts realizaría el taller “El viaje del héroe” y, en este caso, experimentado de una forma especial, al lado de Charo, mi multidimensional compañera en esta aventura que es vivir. Contaba con que iba a ser especial, pero no imaginaba lo que iba a suponer esta experiencia para mí.

Robert Dilts“El viaje del héroe” es una compleja metáfora para ayudarnos, o ayudar a otros como coaches, a superarnos frente a la adversidad. El héroe tiene que descubrir cuál es su verdadera llamada para traspasar el umbral de la cueva donde se encuentra el demonio, para ello debe encontrar sus recursos y sus mentores, que lo ayuden en esta difícil y arriesgada tarea (si no, no sería un héroe) y superarse a sí mismo. Lo que yo no podía imaginar es que fuera a luchar contra mis propios demonios durante el mismo taller.

El “síntoma”, que es como Dilts definió al disfraz con el que se nos presenta en ocasiones la “llamada”, fue la insatisfacción con una situación inesperada. Yo tenía la expectativa de que se usara un sistema de traducción simultánea, del que pensaba prescindir para seguir el taller en inglés. Sin embargo, la traducción era presencial, con una persona al lado de Dilts que iba interpretando a turnos sus palabras. Mis demonios eran mi miedo a manifestar mi insatisfacción, mi necesidad de sentirme correspondido y en cierto sentido la sensación de sacrificio por la expectativa frustrada de seguir a Dilts directamente, sin “interrupciones”. Tras poner Dilts los vídeos de Steve Jobs, en los que hablaba de nuestra capacidad de influir en el mundo y cambiarlo, no pude contenerme más. Lo que yo entonces creía que era una petición razonable, era en realidad una demanda egoísta basada en mi insatisfacción. Pero hice lo que sentía que tenía que hacer, interrumpí el taller y pregunté si no se podía prescindir de la traducción. Y entonces Dilts, que ya mostró habilidad para gestionar mi interrupción pero la recordó y me invitó a hablar, me escuchó y rechazó mi petición de forma razonable y cortés. Y, en ese momento, fue como si me hubiese liberado de toda la insatisfacción y frustración acumuladas durante los últimos años, como si todos los fracasos encadenados, toda la presión y el estrés, desaparecieran. Tenia delante de mí, al otro lado de un auditorio abarrotado de gente, a uno de mis referentes, aceptándome a mí y negando a mis demonios con una energía y un equilibrio que no había presenciado nunca antes. Con bondad. Me sería difícil explicar exactamente lo que sentí, pero no fue vergüenza o resignación, me sentí escuchado y aceptado. Y supe en ese momento que yo quiero ser así, que quiero tener esa fuerza e integridad.

Esta experiencia, este “exorcismo”, fue facilitado después por los miembros de EFIC que organizaban las jornadas, que no me ofrecieron ningún tipo de reproche ni de crítica. En especial, Juan Manuel Conde, que con excusa de hacerle de traductor, me ayudó a acercarme a Dilts y así pude disculparme por mi comportamiento. Tras esta liberación, el resto de la jornada pude dedicarme a aumentar mi pasión por el coaching y mi compromiso con esta disciplina.

Luis CachoLa segunda intervención de Robert Dilts, la conferencia “Futuras generaciones de emprendedores: vivir tus sueños y hacer un mundo mejor a través de tu negocio”, me reafirmó en mi compromiso con el proyecto de Coaching Educativo iniciado hace casi cuatro años. Aunque, reconozco que tengo que mejorar el equilibrio EGO-ALMA, dado que como decía Dilts, si no cuidamos el EGO, uno puede llegar a sentirse cansado, quemado y desilusionado, que es como me he sentido en algunas ocasiones con un proyecto en el que me he volcado y lo he entregado todo.

La ponencia de Luis Cacho no pudo ser más oportuna en este sentido. Conecto personal y profesionalmente de forma profunda con los fundamentos de la Educación del Ser y de Fundación Promete y considero uno de mis éxitos el ser parte ya de ese cambio en el paradigma educativo con el trabajo que estamos realizando en Socrática. Espero poder seguir contribuyendo en esta misión.

Me siento muy agradecido a Pedro por tener la valentía de seguir sus sueños y poner en marcha este proyecto con el que nos hemos podido formar tantos coaches. Agradezco a EFIC el esfuerzo por poner en marcha estas jornadas y ofrecernos el lujazo de tener un taller de Robert Dilts, uno de los principales referentes de la PNL y el coaching, en Sevilla. Y espero que podamos volver a vernos dentro de cinco años todos los compañeros de profesión con los que he compartido momentos en esta celebración y que celebremos juntos los diez años de EFIC.

5º aniversario de EFIC

Niveles de apoyo en el Coaching: los seis roles del coach

coaching sevillaA lo largo de un proceso de coaching, las funciones del coach van cambiando pasando por una serie de etapas, de forma progresiva o saltando de una a otra según sea más adecuado para el cliente. Personalmente, siempre he priorizado la adaptación al estado del cliente que el seguimiento de procedimientos prefijados.

La evolución del proceso tiene un eje específico basado en los objetivos que se quieren conseguir, lo que sería el método GROW aplicado al proceso completo. Sin embargo, de la mano de Robert Dilts, he descubierto una serie de roles que el coach puede ir asumiendo durante el proceso y que en la mayoría de los casos siguen un órden lógico, al fundamentarse en unos niveles de apoyo para el aprendizaje y el cambio. Entre todos ellos marcan una hoja de ruta que puede ser muy útil para la contextualización de las distintas sesiones que componen un proceso completo.

Los seis roles del coach son:

1.- Cuidador y guía: Un guía es alguien que te lleva por un camino que ya ha realizado, aquí estriba la importancia de que el coach conozca el proceso como coachee, que haya tenido la experiencia de haber sido acompañado en un camino de crecimiento personal. Como cuidador, el coach dispondrá un entorno seguro y que ofrezca apoyo para iniciar el proceso de coaching.

2.- Entrenador: Este es el aspecto más esencial del coaching, la preparación del cliente para conseguir sus objetivos, mediante la extracción y refuerzo de sus habilidades, partiendo de la toma de conciencia y la generación de autocreencia.

3.- Maestro: Un coach no es un formador, pero en ocasiones, la manera más práctica de desarrollar capacidades cognitivas es ofrecer esquemas mentales nuevos que puedan servir de referencia antes de explorar nuevas estrategias.

4.- Tutor y mentor: El cliente es agogido por el tutor de forma personal en un proceso de aprendizaje orientado a su propio descubrimiento. Como mentor, el coach influye a su cliente a nivel inconsciente mediante su ejemplo y modelado a todos los niveles, pero especialmente en el de los valores.

5.- Patrocinador: esta función consiste en reconocer y aceptar la identidad de la persona a la que se le ofrece coaching, animándole a superarse a sí mismo y poniendo a su alcance recursos la para la consecución de sus objetivos.

6.- Despertador: el despertar en el coaching se produce en el nivel de la visión, la misión y el espíritu. El coach ofrece contextos y recursos para esta experiencia y acompaña con su propia integridad y coherencia, conectando sus propia misión con la del cliente.

Cada nivel de apoyo requiere una cualidad distinta por parte del coach, así como unas herramientas específicas. Pero el Coaching, con “C” mayúscula, necesitas que todas intervengan, de forma complementaria, en el proceso. Este nivel de compromiso es una de las cosas que hacen de esta metodología algo completamente diferente a todo lo que se ha conocido antes.

PD: Durante las próximas semanas iré desarrollando cada uno de los roles de forma individual para profundizar en ellos.