Coaching como solución para las empresas en Expansión

En la edición del diario económico Expansión, referente informativo para las empresas de España, este sábado 6 de abril de 2013 se le dedican dos páginas completas al coaching con el título “busca un entrenador para ser un profesional de alto rendimiento“.

El artículo nos ofrece una perspectiva de la situación del sector en nuestro país y explica los aspectos básicos de esta metodología, cada vez más aceptada entre las empresas orientadas a la mejora de sus resultados y adaptación a la nueva realidad económica. Este artículo es un indicador clave de la consolidación del coaching como una práctica cada vez más aceptada entre las mejores empresas españolas.

Algunos fragmentos destacables del artículo:

“Un 92% de los ejecutivos ha tenido o piensa tener un coach que desarrolle el liderazgo y mejore la eficiencia de sus empleados en su empresa.” – Odgers Berndston

“El coaching es el método más adecuado para potenciar los valores de un equipo que debe ser ejemplo de liderazgo para la compañía e impulsar con ello el plan estratégico de la organización.” – María García

“La esencia del coaching es el descubrimiento de nuevas oportunidades para gestionar las distintas facetas de la vida de una manera más inteligente desde la perspectiva humana.” – Luis Huete

“Antes de iniciar un programa es fundamental fijar un objetivo: qué resultados se quieren obtener. Y a partir de ahí empezar a trabajar para descubrir cuáles son las carencias y las fortalezas del individuo o del equipo para conseguirlo. Esta metodología sólo funciona si está alineada con la estrategia empresarial.” – Juan Carlos de la Osa

“La empatía con el coachee es un elemento fundamental para garantizar el éxito del proceso. Si no existe química entre ambas partes implicadas, ya sea una persona o un grupo, el proceso está abocado al fracaso.” – Santiago Álvarez de Mon

También considero imprescindibles las columnas en las que se analizan aparte los factores a tener en cuenta antes de contratar un proceso de coaching y la radiografía del sector de coaching basada en el Estudio Mundial del Coaching de 2012 de ICF.

coaching sevilla

El coaching comenzó en los años ’70 como una metodología de entrenamiento mental para deportistas de élite.

En mi opinión personal, éste es el artículo de prensa sobre coaching más completo que he leído hasta la fecha. Pero la principal diferencia respecto a los anteriores es que en este caso se analiza esta profesión como una realidad actual en muchas empresas, en vez de hacerlo como un novedoso descubrimiento.

Siempre he defendido que el principal aval de esta metodología es su eficacia. Su diferencia radical frente a otras prácticas, como la formación o la consultoría, es una de las claves del éxito del coaching.

Las empresas pueden conseguir enormes beneficios de la introducción del coaching en sus equipos. El estrés, los bloqueos comunicativos o emocionales y la indecisión e imprecisión de los objetivos estratégicos provocan enormes pérdidas en la productividad y los resultados de las organizaciones. El coaching puede aportar una solución rentable, porque una de sus principales características es que genera procesos de mejora en las empresas que, cuando están bien hechos, son asumidos como propios y se desarrollan en el tiempo sin dependencia profesional del coach.

Desde Asesoramiento Empresarial, consultora sevillana con la que colaboro para la creación de soluciones integrales para empresas, podemos poner al alcance de muchos empresarios de Sevilla el coaching, de forma mucho más económica y asequible que las tarifas planteadas en el artículo, que se basan en los mercados ejecutivos de Barcelona y Madrid. Si tienes más interés en conocer el coaching, te invito a que te pongas en contacto conmigo directamente y descubras alguna de las formas en que puedes probarlo como, por ejemplo, con una invitación gratuita para el taller de entrenamiento de habilidades de comunicación en público que realizaremos el próximo sábado 27 de abril en la Academia Socrática.

Pequeños y grandes círculos de influencia

Ayer estaba en la Academia Socrática ayudando a unas estudiantes de bachillerato a preparar un examen de economía. El tema trataba sobre los sistemas económicos y el principal problema era la comprensión de unas características completamente descontextualizadas de los aspectos históricos y políticos que las configuraron. Y revisando la influencia que habían tenido los países europeos atrapados entre los bloques comunista y capitalista para crear un sistema mixto, desarrollado de distinta forma en distintos países, llegamos a la actualidad, hablándoles sobre cómo podrían hacerse responsables del futuro sistema económico de su propio país, ejerciendo su influencia de distintas formas.

En pocos años tendrían la oportunidad de votar, pudiendo elegir entre distintas variaciones sobre el modelo mixto, algunas más cercanas a la economía de mercado, y otras a la planificación estatal. Pero también les hablé sobre la capacidad que tendrían de poder implicarse políticamente y hacerse responsables de la realización de las iniciativas económicas que quisieran defender. La cuestión no fue a más porque la prioridad del momento presente seguía siendo aprobar el siguiente examen. Pero esta situación me hizo reflexionar sobre cómo ayudar a los jóvenes a aumentar su círculo de influencia.

¿Qué capacidad tiene un jóven de influir sobre el sistema económico de la sociedad a la que pertenece? Aparentemente ninguna, de hecho, si hiciéramos la misma pregunta para cualquier adulto, la respuesta sería probablemente la misma. Es cierto que podemos votar distintas opciones políticas, pero en la actualidad, parece que la economía ha dejado de ser una opción democrática y los acreedores del estado tienen mayor capacidad de influir sobre la economía nacional que los propios ciudadanos. A lo mejor esta situación es más aparente que real y la economía sigue estando en manos de quienes toman decisiones día a día con el uso que dan a sus recursos, pero genera una sensación de impotencia individual que desmotiva a la hora de implicarse en la creación de soluciones, lo que alimenta el círculo vicioso en el que la reacción habitual es esperar a que vengan otros a darle forma a nuestro sistema económico.

Pero, si bien es cierto que desde la individualidad nuestra capacidad de influencia económica llegará hasta donde lleguen nuestros recursos, capitales o productivos; también es cierto que desde el ejercicio del liderazgo, en el contexto de la colectividad, podemos ofrecer alternativas a la actual configuración del sistema. ¿Por qué frenar nuestra capacidad de ejercer una mayor influencia, si con ella podemos ofrecer soluciones tanto para nuestros propios problemas como para los de otras personas?

Pero volviendo a la cuestión principal, ¿hay algo que puedan hacer los jóvenes para influir en el sistema económico? Mi respuesta es rotúndamente afirmativa. ¿Cómo? Conociéndolo. El principal factor que permite ampliar el círculo de influencia es el conocimiento, la consciencia. Luego es necesaria la acción, pero esta llega en segundo término. En mi opinión, este conocimiento ha de implicar la cuestión más importante sobre la que a los jóvenes tienen que tomar consciencia: que pueden influir, que pueden participar en la configuración del mundo en el que viven, y no tienen que resignarse a aceptar como inmutable una realidad que es el resultado de la suma de innumerables acciones individuales.

Si quieremos formar a ciudadanos comprometidos con su futuro, es importante ayudarles a comprender que el presente es el resultado de una historia protagonizada por personas que, con sus acciones transformaron el mundo que se encontraron como resultado histórico de sus predecesores. A esto no ayuda la asepsia conceptual y la corrección política de algunos libros de texto, pero como dice José Antonio Marina, al niño lo educa toda la tribu. Entre todos podemos ayudar a que los jóvenes sean más conscientes de su capacidad de influencia y ejerzan un mayor liderazgo en el futuro.