29 maneras de entrenar la creatividad

He encontrado este vídeo por twitter en el que se ofrecen veintinueve formas de mantener la creatividad. Personalmente, mi definición favorita de creatividad es la que la entiende como la solución a problemas para los que no tenemos normas previas o instrucciones. La creatividad ejecutiva y solucionadora necesita de una serie de condiciones que favorezcan el pensamiento lateral y la inteligencia interpersonal, y las ideas que nos da este vídeo pueden ser de mucha ayuda.

1. Hacer listas: la mejor forma de trabajar con las ideas es sacarlas de la cabeza y, con la mente despejada, poder trabajar con ellas como objetos manipulables.

2. Llevar una libreta a todas partes: nunca sabes dónde vas a encontrar las ideas y, aunque parezca difícil, las buenas ideas se pueden perder tan fácilmente como llegan.

3. Probar la escritura libre: simplemente déjate llevar.

4. Alejarse del ordenador: ser creativo con el ordenador es como cocinar con el microondas, las buenas ideas se cuecen a fuego lento, con lápiz y papel.

5. Dejar de machacarte: trabajar bajo presión no te hace más creativo, sino más crítico, tampoco ayuda nada maltratarse psicológicamente.

6. Hacer descansos: la mente funciona mejor si se intercalan periodos de intenso trabajo mental y descansos breves que permitan respirar al cerebro.

7. Cantar en la ducha: es como la escritura libre pero más divertido.

8. Beber café: un pequeño estímulo a la vez que una forma de regalarse un momento de placer, a la vez que una oportunidad para intercambiar ideas con otras personas.

9. Escuchar música diferente: una manera bastante asequible de explorar nuevos caminos entre los patrones mentales.

10. Ser abierto: no se trata de una acción sino de una forma de vida, ser receptivo a todo lo que puede llegar te llenará de recursos creativos.

11. Rodearte de gente creativa: todo se pega, y lo bueno también.

12. Conseguir feedback: aunque tu ego sufra, siempre será mejor escuchar las opiniones de otras personas sobre tus ideas, sobro todo si te has trabajado el punto anterior.

13. Colaborar: en lo que creatividad se refiere, uno más uno siempre será más que dos.

14. No abandonar: no te rindas si no te sale a la primera, o a la segunda, ni siquiera a la tercera, la creatividad no es un don, es un resultado.

15. Practicar: nadie nace sabiendo, la mejor forma de ser un experto es practicar mucho.

16. Permitirte equivocarte: después de acertar, es la mejor forma de aprender que existe.

17. Ir a algún sitio nuevo: abre tus mapas mentales y las fronteras de tus pensamientos.

18. Contar tus bendiciones: si tienes presente las cosas buenas que hay en tu vida estarás mejor preaparado para aportar más cosas buenas al mundo.

19. Descansar mucho: dale a tu cuerpo el tiempo necesario para recargarse.

20. Asumir riesgos: no se pueden tener experiencias novedosas sin salir de la zona de comodidad.

21. Romper las reglas: es fundamental tener la sabiduría suficiente para saber relativizar toda norma relativa al proceso creativo.

22. No forzarla: la presión va a hacer que se comprima, para que la creatividad se expanda necesita espacio libre.

23. Leer una página del diccionario: el diccionario es una herramienta sorprendente, prueba a abrirlo por una página al azar y verás.

24. Crear un sistema: la sistematización te permitirá automatizar los procedimientos no creativos para centrarte en aquellos que sí lo son.

25. Dejar de intentar ser perfecto para alguien: si la motivación para ser creativo no tiene que ver con la propia creatividad en sí, tendrás el foco puesto en el área equivocada.

26. Escribir las ideas que se tienen: pon todo por escrito en un lugar que estés seguro que vas a revisar más adelante y tu mente permanecerá despejada para seguir trabajando creativamente.

27. Limpiar tu espacio de trabajo: La creatividad se siente más cómoda en un espacio ordenado, el vacío la invita a salir a llenarlo.

28. Divertirte: si te tomas en serio la creatividad, trabaja de verdad con tu estado anímico para tener el mejor humor posible, cuando disfrutas haciendo algo lo haces más y mejor.

29. Acabar algo: empieza a atar los cabos sueltos en tu vida para motivarte a seguir completando cosas.

Revolucionar la educación

Educación tradicional“El educador mediocre habla.
El buen educador explica.
El educador superior demuestra.
El gran educador inspira.”
– William Arthur Ward

En mi opinión, la educación, en su concepción más amplia, es uno de los pilares sobre los que se sustenta el desarrollo humano, tanto individual como colectivo. Personalmente, es un asunto sobre el que estoy bastante preocupado. En respuesta a esa preocupación, voy haciendo avances, poco a poco, a veces con más lentitud de la que me gustaria, por estar cada vez más implicado en este tema. Quiero comprometerme a aportar una buena parte de mi energía a favorecer la mejora de la educación en nuestro mundo.

A día de hoy, a lo más que llego es a poder ayudar a personas adultas a acelerar sus propios procesos de aprendizaje para superar las creencias y paradigamas que los limitan. Y, en ocasiones contadas, trabajar como formador con grupos de personas, siempre buscando la forma en que pueda orientar la formación para que las personas puedan potenciar y desarrollar sus propios talentos y recursos.

En la actualidad, yo mismo me estoy formando como formador en un curso de Formación Profesional para el Empleo, para poder incorporar los conocimientos y habilidades que me permitan mejorar la empleabilidad de los alumnos.

Sin embargo, la educacion, más allá de la formación profesional de personas adultas, es algo que atañe a todo el conjunto de la sociedad, en todo el mundo. Hoy quiero poner mi granito de arena a la difusión de unas ideas que personalmente respaldo, promulgadas por Sir Ken Robinson. Es probable que hayas podido ver ya alguno de estos vídeos, pero, si no es así, te recomiendo que te reserves un tiempo para ellos. Si a tí también te preocupa el tema de la educación, estoy seguro de que no te arrepentirás.

Si bien, es probable que no sea el primero en el tiempo, el primero de estos vídeos que me encontré fue esta animación de una de sus conferencias.

Tiempo después, pude ver la primera de estas dos charlas en TED. La segunda la vi hace poco en el blog Arquicoach, de mi colega Rocío.

Sinceramente, creo que poco más puedo añadir. Pero si alguien, se anima a comentarlo, me encantará participar en el debate. Por mi parte, seguiré buscando la forma en que estas ideas puedan llegar a materializarse en proyectos concretos, en resultados que sumen a esta revolución de la educación.

Las escalas en el tiempo

El cristal del reloj se ha roto
y sólo me queda un puñado de arena
que se escapa entre mis dedos.

Viajamos a 250 Km. por segundo sin darnos cuenta. Para todos los habitantes de esta cáscara de nuez que va a la deriva en el universo, el tiempo es el mismo. Quizá algún que otro Phinneas Fogg se encuentra con que tras dar la vuelta al mundo tenga un día de propina. Pero, por lo general el tiempo pasa igual para todos. O tal vez no.

Si bien la relatividad física del tiempo de la que hablaba Einstein no nos afecta dentro de nuestra burbuja planetaria, la relatividad psicológica si nos es mucho más cotidiana. El tiempo se acelera y se frena, se expande y se comprime a tenor de nuestras experiencias, del mismo modo que en la física haría respecto de la masa.

Cuando nuestra percepción del tiempo depende tanto del valor que ese tiempo tiene para nosotros. ¿De qué forma podríamos medirlo y utilizarlo para que nos sea útil en la consecución de nuestros objetivos?

La mayor dificultad radica que tenemos una enorme limitación natural a la hora de tomarle la medida al tiempo. Sólo percibimos aquello que se mueve a la misma velocidad que nosotros, más o menos. No podemos ver crecer un árbol ni las imágenes fijas que componen un vídeo o las alas de un colibrí. ¿Podemos, entonces, ver nuestras vidas? ¿Qué escalas utilizamos para medir nuestro tiempo?

Hoy voy a dejar la pregunta en el aire, volveré más adelante sobre esta reflexión para comentar todo lo que estoy aprendiendo en estos meses sobre organización eficaz, GTD y gestión del “tiempo”.

Terminando, lanzo una reflexión que me surge a raíz de esto último. La hora del reloj, para lo único que nos puede servir es para no llegar tarde a una cita, para poder compartir un sistema común que nos permita coincidir a unas personas y otras con mayor facilidad. La medida real que podemos hacer del tiempo es la que generan nuestros hábitos y ciclos vitales, las horas de sueño, las horas de las comidas, las vacaciones, etc…

Y respecto a aquello de que el tiempo pasa más deprisa cuando nos lo pasamos bien, una crítica constructiva. El tiempo se comprime en la repetición, pasa prácticamente imperceptible, y se expande en la creación, en aquellos momentos en que hacemos cosas nuevas, en que experimentamos una enorme creatividad, la percepción de los ciclos se hace más larga y, en consecuencia, se experimenta una vida más llena.

Es es un tema para dedicarle su tiempo. Volveremos sobre él más adelante.

Y cómo broche, una frase muy oportuna.

“La única diferencia entre un sueño y un objetivo es una fecha.”
Edmundo Hoffens

La pregunta como herramienta creativa

“La pregunta es la más creativa de las conductas humanas.”
Alex Osborn

Poca genté podrá negar que Osborn sabía de lo que hablaba cuando se refería a la creatividad. Fundó en 1919 la agencia de publicidad BBDO, que aún perdura en nuestros días, y fue el creador de la técnica del brainstorming, que publicó en 1948.

preguntasEn coaching, nuestra principal herramienta de trabajo es la pregunta. Nunca dar información, nunca dar un consejo, nunca dar nuestro punto de vista. Simplemente, ser espejo para otra persona, de forma que ésta pueda descubrir su propia verdad.

Sin embargo, quizá sea por eso mismo, porque no constreñimos las posibilidades, porque abrimos la mente a nuevas opciones, a una nueva realidad, que no hay nada más creativo que preguntar.

En el diálogo interno, cuando nos hablamos a nosotros mismos. ¿Cuántas preguntas nos hacemos? ¿Encuentran algún hueco en nuestra mente las preguntas de verdad, las que nos hacen cuestionarnos nuestros propios pensamientos, entre tantas afirmaciones inamovibles, tantos qué diran, tántas excusas, tantas negaciones, tantos prejuicios? ¿Son verdaderas preguntas o son creencias disfrazadas de pregunta?

De niños, no hacemos más que preguntar, y aprendemos más que en ninguna otra etapa de nuestra vida. Conforme nos hacemos mayores cada vez parece haber menos espacio para la pregunta. Y la sociedad nos refuerza en la afirmación tajante, sin lugar a dudas, la pregunta es molesta, es mál recibida, se percibe como signo de inseguridad, debilidad, o peor aún, de pensamiento libre, de autonomía, de independencia. La oveja que está justo en medio del rebaño no necesita hacerse preguntas, sólo moverse al tiempo que las demás.

Y para terminar una pregunta, para tí.

¿Qué preguntas de verdad te has hecho hoy?