Lo que Sócrates diría a Woody Allen: filosofía de película

Desde mi punto de vista, el coaching, como muchos otros campos del conocimiento y las ciencias, tiene sus orígenes en la filosofía. Por eso, quiero iniciar esta serie de lecturas recomendadas con este delicioso ensayo, que como un caramelo de crema de café, se deshace suavemente en nuestro cerebro a la vez que deja un intenso sabor.

coaching sevillaLo que Sócrates diría a Woody Allen, de Juan Antonio Rivera, ofrece una asequible aproximación a la filosofía a aquellos que no se han atrevido a acercarse directamente a los filósofos, clásicos o contemporáneos. Pero el libro, aunque se presta a una lectura relajada y casual, es mucho más que un mero pasatiempo.

El diálogo entre cine y filosofía nos conduce a lo largo de una serie de cuestiones de enorme valor práctico en la vida actual, destacando las referidas a la voluntad y la ética. El conjunto de nociones y recursos para la comprensión de los distintos aspectos sobre la voluntad humana es de enorme utilidad para cualquier coach. Algunas ideas nos pueden hacer reflexionar de forma bastante crítica sobre nuestra propia función en la vida de otras personas, y en esta reflexión, muchos podemos encontrar la sabiduría necesaria para ser más humildes con nuestros clientes y otorgarles el protagonismo de su propio proceso de crecimiento.

Ésta es la primera de una serie de lecturas recomendadas que me gustaría ofrecer cada viernes, animando a hacer un uso más reflexivo del fin de semana. No pretendo simular el ingente trabajo de Javier Pérez Caro, aunque lo emulo con admiración. Todas los libros tendrán algún tipo de relación con el coaching, más o menos directa.

Niveles de apoyo en el Coaching: los seis roles del coach

coaching sevillaA lo largo de un proceso de coaching, las funciones del coach van cambiando pasando por una serie de etapas, de forma progresiva o saltando de una a otra según sea más adecuado para el cliente. Personalmente, siempre he priorizado la adaptación al estado del cliente que el seguimiento de procedimientos prefijados.

La evolución del proceso tiene un eje específico basado en los objetivos que se quieren conseguir, lo que sería el método GROW aplicado al proceso completo. Sin embargo, de la mano de Robert Dilts, he descubierto una serie de roles que el coach puede ir asumiendo durante el proceso y que en la mayoría de los casos siguen un órden lógico, al fundamentarse en unos niveles de apoyo para el aprendizaje y el cambio. Entre todos ellos marcan una hoja de ruta que puede ser muy útil para la contextualización de las distintas sesiones que componen un proceso completo.

Los seis roles del coach son:

1.- Cuidador y guía: Un guía es alguien que te lleva por un camino que ya ha realizado, aquí estriba la importancia de que el coach conozca el proceso como coachee, que haya tenido la experiencia de haber sido acompañado en un camino de crecimiento personal. Como cuidador, el coach dispondrá un entorno seguro y que ofrezca apoyo para iniciar el proceso de coaching.

2.- Entrenador: Este es el aspecto más esencial del coaching, la preparación del cliente para conseguir sus objetivos, mediante la extracción y refuerzo de sus habilidades, partiendo de la toma de conciencia y la generación de autocreencia.

3.- Maestro: Un coach no es un formador, pero en ocasiones, la manera más práctica de desarrollar capacidades cognitivas es ofrecer esquemas mentales nuevos que puedan servir de referencia antes de explorar nuevas estrategias.

4.- Tutor y mentor: El cliente es agogido por el tutor de forma personal en un proceso de aprendizaje orientado a su propio descubrimiento. Como mentor, el coach influye a su cliente a nivel inconsciente mediante su ejemplo y modelado a todos los niveles, pero especialmente en el de los valores.

5.- Patrocinador: esta función consiste en reconocer y aceptar la identidad de la persona a la que se le ofrece coaching, animándole a superarse a sí mismo y poniendo a su alcance recursos la para la consecución de sus objetivos.

6.- Despertador: el despertar en el coaching se produce en el nivel de la visión, la misión y el espíritu. El coach ofrece contextos y recursos para esta experiencia y acompaña con su propia integridad y coherencia, conectando sus propia misión con la del cliente.

Cada nivel de apoyo requiere una cualidad distinta por parte del coach, así como unas herramientas específicas. Pero el Coaching, con “C” mayúscula, necesitas que todas intervengan, de forma complementaria, en el proceso. Este nivel de compromiso es una de las cosas que hacen de esta metodología algo completamente diferente a todo lo que se ha conocido antes.

PD: Durante las próximas semanas iré desarrollando cada uno de los roles de forma individual para profundizar en ellos.

Cinco cosas que hemos aprendido en 2012 sobre cómo funciona el cerebro

coaching sevillaRecién terminado 2012, podemos revisar un puñado de descubrimientos científicos que han marcado el avance en los conocimientos sobre nuestro misterioso órgano pensante. Para los más investigadores, en Psycology Today podéis encontrar los enlaces a todos los estudios científicos en los que se basan las conclusiones sobre cómo funciona el cerebro que resumo a continuación.

1. No te conoces tan bien como te crees

Aparentemente, nadie se conoce mejor que uno mismo. Sin embargo, son tantas las acciones, emociones e incluso pensamientos que realizamos de forma inconsciente, que muchas facetas de nuestra personalidad son mejor observadas por las personas que nos rodean que por nosotros mismos.

Cuando se realiza un trabajo de autoconocimiento, como el que se da en un proceso de coaching, se toma consciencia de muchas de estas cosas que pasaban desapercibidas. Y entonces se pueden comprender las cuasas de muchas reacciones de nuestro entorno de las que no nos sentíamos responsables.

En definitiva, no se puede llegar a un autoconomiento completo desde uno mismo, sino que se necesita el reflejo que pueden ofrecernos las personas que nos rodean.

2. ¿Tienes un problema? ¡Distráete de él!

Ya se sabe que para conseguir ideas es mejor que el cerebro esté en calma. Sin embargo, se ha descubierto que distraerse brevemente de un problema justo después de pensar en él ayuda a encontrar mejores soluciones. Esto sucede con aquellos problemas que son bien grandes y requieren un enorme esfuerzo mental para tener en cuenta todos los factores que intervienen en él. Si después de pensar en el problema, pensamos en alguna otra cosa (no se trata de descansar, sino de cambiar el foco de atención) los mismos circuitos neuronales que trabajaban con el problema pasan a funcionar en modo inconsciente. Y desde ese nivel, se consigue establecer muchas más conexiones y asociaciones mentales que, cuando retomamos el problema, nos permiten encontrar soluciones sorprendentes que antes parecían impensables.

3. Somos más creativos cuando pensamos sobre otros

Siempre ha parecido ser más fácil dar consejos a los demás que a uno mismo, ahora se ha descubierto porqué es así. Cuando se trata de encontrar soluciones creativas a un problema, se consigue más si se piensa que el problema le está sucediendo a otra persona que si pensamos que somos nosotros los que lo tenemos. Esto fundamenta una de las técnicas más habituales en coaching, que es salir de nosotros mismos o de la propia situación problemática para observarnos desde fuera.

4. No es una siesta, es una mejora de la productivdad

No es nada nuevo hablar sobre las bondades de la siesta, pero se han hecho descubrimientos que aportan nuevas perspectivas sobre la mejora general de la productividad que ofrece la realización de descansos efectivos después de un esfuerzo mental intenso y prolongado. Sin embargo, no se trata de normalizarla. Una pequeña siesta es efectiva después un tiempo de trabajo mental intenso independientemente de la hora del día. Pero si nuestro esfuerzo mental se mantiene estable durante largo tiempo en lo que se suele llamar “la zona”, es mejor mantenerse activo que forzar un descanso que puede ser contraproducente.

Lo más interesante es que se ha demostrado que dormir después de aprender algo mejora la capacidad de recordarlo.

5. Optimiza tus ritmos

Hace tiempo que se sabe que conviene adaptarse a los propios ciclos circadianos. Lo que se ha descubierto es que existen momentos concretos del día para determinadas tareas. Por ejemplo, la mayoría de las personas sacan más provecho de operaciones que implican un pensamiento crítico a las últimas horas de la mañana. Y las primeras horas de la tarde, en que el cuerpo entra en un ligero estado de somnolencia, son perfectas para el pensamiento creativo.

En conclusión, se refuerzan los fundamentos científicos que destacan el importante papel del inconsciente en nuestros procesos mentales más ligados con la productividad y la eficacia. En lo que se refiere al coaching, es un refuerzo de los principios sobre los que trabajamos, puesto que una de nuestras principales funciones es ayudar a las personas a hacerse conscientes y responsables de sus propios procesos de pensamiento y aprendizaje, liderando la mente hacia objetivos basados en sus valores.

El cambio como concepto histórico

Hace algunas semanas leía algo que me hizo comprender con claridad y síntesis un pensamiento que he venido desarrollando durante mucho tiempo: como seres humanos, no somos tan diferentes de los que nos han precedido durante los últimos miles de años, aunque, sin embargo, en ningún momento de nuestra historia el cambio ha sido tan importante, reconocido y consciente como en la actualidad.

Hojeando uno de los libros que tengo en la Academia Socrática, “Breve historia del saber” de Charles Van Doren, descubría este párrafo que transcribo tal cual.

En ciertos aspectos básicos, los seres humanos no hemos cambiado mucho durante los últimos cinco o diez mil años. Por lo general, aunque a veces no, los antiguos egipcios amaban a sus hijos; igual que nosotros. A los antiguos griegos les gustaba comer y beber y sentarse al sol y hablar sobre cuestiones filosóficas; lo mismo que nos gusta a nosotros, aunque seguramente no seamos tan propensos a referirnos a nuestra conversación como filosófica. Las matronas romanas se entretenían cotilleando cuando se reunían en un lugar público para limpiar la ropa; nosotros cotilleamos en las lavanderías. En la antigüedad, los hombres enfermaban y morían, nosotros también. Eran generosos, en ocasiones, y otras veces crueles; nosotros también. A veces eran presumidos y egocéntricos y otras veces, capaces de verse a sí mismos objetivamente; lo mismo podría decirse de nosotros. En general, tenían muchas más similitudes que diferencias con nosotros.

La reflexión continua hasta llegar a las diferencias que suponen algunos descubrimientos y avances científicos como los electrodomésticos y las vacunas, conquistas sociales como las vacaciones, y el mayor cambio de todos: esperar que la vida nos vaya mejor.

Un campesino de la Edad Media, lo máximo a lo que aspiraba era a no morir más pobre de lo que era. Pero no pretendía una vida mejor para sí mismo, ni tan siquiera para sus hijos. Esta aspiración es algo que se ha desarrollado desde el siglo XIX, junto con una cocepción diferente del dinero y un concepto incomprensible anteriormente: ganarse la vida.

En nuestros días, el cambio es una constante y uno de los principales motivos por los que  se hace coaching, así como el principal beneficio que como coaches prometemos a nuestros clientes. Sin embargo, aunque a veces nos viene dado como envuelto en un halo de divinidad que aparenta omnipresencia y eternidad, es un concepto relativamente nuevo y sobre el que probablemente todavía tengamos bastante que estudiar, reflexionar y definir.

Lo retomaremos más adelante, así como la cuestión de “ganarse la vida”.

Comunicación eficaz creando experiencias de referencia

El próximo 6 de octubre tendrá lugar en la Academia Socrática la tercera sesión de entrenamiento en habilidades de comunicación en público de Gymnos Retórica. En esta ocasión, el tema que vertebrará la jornada será la creación de experiencias de referencia.

Se me hace difícil recordar cómo era, pero sé que hace no demasiado tiempo, concebía la comunicación de una forma bastante diferente a como lo hago ahora. Entonces, yo entendía que comunicar iba de transmitir eficazmente un mensaje. Sé que la mayoría de las personas piensan igual. Pero, después de lo que he aprendido en los últimos años, me es muy difícil volver a ver las cosas así. Ahora sé que la comunicación consiste en un proceso transformativo, en el que influimos en nuestro receptor con la intención, consciente o no, de modificar sus esquemas mentales. Tiene que ver con el proceso de aprendizaje. Y tiene que ver con llevar a nuestra audiencia a una experiencia “¡Ajá!”.

Y cuando te das cuenta de esto, cuando comprendes definitivamente que en cualquier acto comunicativo el protagonista no eres tú, como emisor, sino las personas que tienes delante,  entiendes por qué los métodos que se han concebido tradicionalmente para comunicar no funcionan. La comunicación verdaderamente eficaz se basa en la creación de experiencias. En facilitar que tus receptores aprendan haciendo. Y no estoy hablando de formación, porque si lo piensas bien, toda comunicación implica un proceso de aprendizaje, por pequeño que sea.

Hablaremos sobre todo esto en la próxima sesión de Gymnos Retórica, y lo practicaremos. Porque si hay algo que haga que este modelo funcione tan bien es que ofrece a los miembros del grupo la posibilidad de practicar y entrenarse en un entorno de confianza que le va a aportar un feedback constructivo para mejorar.